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Diez años del MIDES a través de sus protagonistas

Legado ancestral

Laura y Valeria Aguilar en la presentación "10 por 10" del MIDES
Fecha: 11/02/2016
Autor: MIDES

Laura Aguilar (35), junto con su hermana Valeria Aguilar (30), idearon Trenzarte. El proyecto que llevaron adelante con el apoyo del MIDES se centra en la difusión de la trenza como parte de un legado que se remonta más allá de sus raíces africanas. Además del componente étnico, Trenzarte tiene un fuerte corte de género. A través del MIDES pudieron tramitar también el Monotributo Social y acceder a la oportunidad de presentarse en varias muestras y ferias.

Laura cuenta que la abuela hacía trenzas para toda la familia. Así aprendió a trenzar su madre y luego ella. “La mota y el pelo afro es difícil de tratar desde chica. El peinado que te hacía la mama el domingo, te duraba toda la semana”, recuerda Laura. Sin embargo aclara que nadie le enseñó a trenzar, sino que aprendió mirando y al tacto.

En 1995, cuando cumplió 15 años, su madre le regaló un juego de peines y le recomendó que empezara a trenzar “a voluntad”. Hasta ese entonces ella lo hacía sin cobrar, puesto que nunca lo sintió como un negocio.

Comenzó sus estudios en la UTU de peluquería, pero se desilusionó al ver que no estaba contemplado en los planes de estudio el tratamiento del pelo afro. “Me querían agarrar para hacerme la planchita”, recuerda.

Trabajando como peluquera ahorra dinero durante tres años hasta que en 1998, cuando cumple la mayoría de edad, decide irse a Estados Unidos con el objetivo de poder aprender sobre la estética del pelo afro. En EEUU vivió hasta el año 2006.

Según cuenta Laura, cuando volvió a su país “sintió el impacto”. Dice que extrañó el ritmo de trabajo y las posibilidades de aprender que tenía en Estados Unidos.

Un día, atendiendo a una clienta en su casa, más humilde que la casa en la que ahora vive, le cuenta su historia. Esta clienta resultó ser Alicia Esquivel (médica homeópata y defensora de la cultura afro que trabaja en Inmujeres) y la invita a una reunión en el MIDES. De esta forma entra en contacto por primera vez con el ministerio.

“Fui a la entrevista con Alicia [Esquivel] sin saber a qué iba. Yo no sabía ni qué era el MIDES”, recuerda Laura.

Laura vivía en aquel entonces en condiciones de pobreza, según relata. Su madre no había terminado la escuela y trabajó toda la vida como auxiliar de servicios. Su abuela estaba en silla de ruedas.

Sin otro sustento, Laura comenzó a trenzar en su casa para ganarse la vida. Y haciendo las trenzas (algunos trabajos pueden demorar entre 6 y 8 horas), se fue enterando de muchas historias que le contaban sus clientas. La mayoría eran historias relacionadas con la discriminación y la violencia doméstica. Entonces Laura les contaba acerca del MIDES e incluso a veces las acompañaba para que se acercaran a pedir ayuda.

“No sé si yo encontré al MIDES o el MIDES me encontró a mí, pero por suerte nos encontramos”, reflexiona Laura.

Cuenta que se presentaron (ella y su hermana, que también integra Trenzarte), al llamado a iniciativas socioculturales y ganaron. Con un fondo de 35.000 hicieron revistas para difundir
Trenzarte, un banner y algunos folletos.

A través del MIDES Laura tramitó el Monotributo Social y tuvo la oportunidad de presentarse en varias muestras y ferias.

“Esto no es por plata. Quiero difundir lo que me interesa”, aclara Laura. Y agrega: “yo no cobro el conocimiento, cobro la trenza, la extensión”. Ella, que aprendió de otros, está convencida de que un legado no se vende, y es por eso que toma esta postura y la defiende con firmeza.

Laura y Valeria brindaron su testimonio en vivo en el evento de conmemoración de los diez años del MIDES que se realizara el pasado mes de noviembre de 2015 en la Sala Mario Benedetti del Complejo de las Telecomunicaciones de ANTEL.

 

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