Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible

Río+20: Una conferencia con resultados en la mira

Presentación del presidente Mujica en la conferencia
Fecha: 06/07/2012
Autor: Inmujeres
Foto: UN/Guilherme Costa

Se realizó entre el 20 y el 22 de junio en Río de Janeiro la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, a veinte años de la primera Conferencia con dicha temática realizada en esa ciudad. El evento, contó con la participación de 57 jefes y jefas de Estado, además de otras autoridades nacionales, incluyendo representantes de más de 500 ministerios. Por Uruguay, concurrieron el presidente y representantes del Instituto Nacional de las Mujeres.

En total participaron más de 29 mil personas entre representantes gubernamentales, agentes de Naciones Unidas, representantes de ONG, prensa acreditada y voluntariado.

El documento de consenso resultado de la Conferencia fue ratificado por Uruguay.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, afirmó que el resultado es un "muy buen documento, una visión sobre la cual podemos construir nuestros sueños".

Según Dilma Rousseff, presidenta brasileña, "Brasil fue el responsable por construir un consenso posible. El consenso posible es un punto de partida y no de llegada". A su vez, André Correa do Lago, jefe negociador de Brasil, estimó que el acuerdo de 53 páginas "es la definición de la economía de los próximos 20 o 30 años”.

Visiones encontradas

Más allá de estas consideraciones, se presentaron críticas de distinto tenor al documento final.

Así, mientras Kumi Naidoo, representante de Greenpeace Internacional, sentenció que "Rio+20 ha sido un fracaso de proporciones épicas", la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, destacó que el documento "marca un avance real para el desarrollo sostenible" aunque lamentó que la defensa de los derechos reproductivos de la mujer -su derecho a decidir si tener o no hijos- haya quedado fuera del texto final.

Este planteo fue realizado también por otras líderes, como la anfitriona de la cumbre, Dilma Rousseff, y la ex primera ministra de Noruega, Gro Harlem Brundtland.

La ausencia de los derechos reproductivos en el texto provocó manifestaciones de descontento en diversas instancias de la cumbre, tanto entre líderes internacionales como por organizaciones de mujeres organizadas y feministas del mundo.

A pesar de ello, es justo mencionar que la declaración final reconoció la importancia de garantizar la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y su derecho a la salud sexual y reproductiva para alcanzar un desarrollo sostenible.

Recalcamos que las mujeres pueden contribuir decisivamente al logro del desarrollo sostenible. Reconocemos la función de liderazgo de las mujeres y resolvemos promover la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer y asegurar su participación plena y efectiva en las políticas, los programas y los procesos de adopción de decisiones en materia de desarrollo sostenible a todos los niveles” (...)

Al mismo tiempo, el texto final destaca: “Nos comprometemos a reducir la mortalidad materna e infantil y mejorar la salud de las mujeres, los jóvenes y los niños. Reafirmamos nuestro compromiso con la igualdad entre los géneros y la protección de los derechos de la mujer, los hombres y los jóvenes a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluido el acceso a la salud sexual y reproductiva, y decidir libremente respecto de esas cuestiones, sin verse sujetos a la coerción, la discriminación y la violencia...”.

Igualmente se exhortó a los Estados a comprometerse con la plena implementación de las principales plataformas de acción internacionales dirigidas a promover y garantizar los derechos de las mujeres, tales como la Plataforma de Acción de Beijing y el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo.

En el marco del MERCOSUR, la Reunión de Ministras y Altas Autoridades de la Mujer (RMAAM) emanó una declaración que reafirmó la fundamental importancia de incorporar la dimensión de género en la reflexión sobre el desarrollo sustentable, entendiendo que ello sólo es posible garantizando el pleno ejercicio de los derechos humanos y la igualdad entre varones y mujeres.